Conocí a Mario en un grupo de Facebook de gente sin partner para trekking, ambos con la intención de llegar a la cumbre nos encaminamos a al agujereado a las 7:45. Pasando la laguna del venado divisamos a dos montañistas algo más adelante, que luego de una hora nos encontramos. Christian y Miguel tenían el mismo objetivo, por lo que decidimos seguir en conjunto. Entre conversaciones de montaña, escaladas eternas por roca podrida con caída libre y sustos que nos quitaron el habla (pero no el ánimo), llegamos al tramo final con plataformas de nieve blandengue y una pendiente que nos convenció de encordarnos y extremar medidas de seguridad. Una ascenso inolvidable.
Total de ascensiones: 56